martes, 9 de julio de 2019

CEMENTERIO GENERAL DE LA PAZ BOLIVIA

EL CEMENTERIO GENERAL 
Los vecinos que viven en las zonas que rodean el Cementerio General de la ciudad de  La Paz y los trabajadores del panteón cuentan que durante la noche y la madrugada,  en el campo santo aparecen monjas, curas, novias y otros fantasmas a los que no hay que mirar de frente, sino, más bien, "enfrentar” con padres nuestros y avemarías.
El cementerio, construido hace 184 años en la zona conocida actualmente como  El Tejar, es el primer panteón legal de La Paz. Fue mandado a construir por el presidente de entonces Andrés de Santa Cruz ante la necesidad de establecer un lugar donde enterrar a los paceños muertos.
 Hasta entonces las creencias mandaban que para alcanzar el cielo, los difuntos debían ser  sepultados en los atrios de los templos. Las personalidades y la gente  acomodada tenían el privilegio de ser enterrados en el piso de las mismas iglesias, se lee en el libro  Tradiciones y leyendas de la ciudad de La Paz, escrito por Randy Chávez y Carlos Gerl y  publicado por la Alcaldía de La Paz.

Así, el panteón de casi dos siglos es el  hogar de cientos de almas, muchas de ellas condenadas, que todas las noches salen a llorar su pena,  cuentan  algunos hombres y mujeres que suelen pasar por el campo santo durante la noche.
 "Son condenados que seguramente han actuado mal cuando estaban vivos. También se trata de gente que no se ha dado cuenta  que ha  muerto”, casi susurra  Marina Campos, quien  nació en la avenida Entre Ríos, que se encuentra detrás del Cementerio.
Pero la mujer añade  inmediatamente que "no hay que tenerles miedo porque están muertos, no pueden hacer nada, sólo hay que orar por sus almas a Dios”. 
Cuando la fiesta de Todos los Santos se acerca, las historias de almas y aparecidos en el Cementerio  se vuelven a repetir entre la gente y pasan de padres a hijos.
Ana Paredes, la primera huésped del panteón
La gente no recuerda su nombre, sólo sabe que es la primera persona que fue enterrada en el Cementerio General. Sale algunas noches -dicen- vestida de negro, de "dama antigua”, con un gran sombrero que impide ver su cara. La mujer se para en la puerta del Cementerio, mirando hacia adentro, como si buscara a alguien. "No hay que acercarse. Muchos ya la hemos visto y nos pasamos nomás, rezando por su alma. Dicen que no quería que se construya el Cementerio aquí, pero ella lo estrenó”, cuenta Martha Choque. De acuerdo con el libro Tradiciones y leyendas de La Paz,  la mujer que se opuso a la construcción del Cementerio fue  Ana Paredes, quien murió de un paro cardiaco.
La novia condenada
Los que aseguran haberse tropezado con ella  dicen que  "los pelos se ponen de punta” al verla.
Aparece también entre los mausoleos. Vestida completamente de blanco inmaculado y con un velo que  cubre su rostro, deambula sin rumbo.
 "Dicen que es una mujer muy hermosa y que muchos hombres han querido acercarse, pero desaparece  ese ratito. Cuentan que está condenada porque  murió el día de su boda y no se dio cuenta, por eso no descansa en paz y sale en las noches a buscar a su novio, por eso atrae tanto a los hombres”, cuenta Ernesto López. El hombre de 72 años  vive al principio de la Kollasuyo, una de las avenidas principales que pasa por el campo santo.
El cura  del mausoleo Ascarrunz

Dentro del Cementerio General se encuentran decenas de mausoleos que datan de cientos de años. En ellos están enterrados familias completas de paceños ilustres y reconocidos.
  Entre estos sepulcros suntuosos  se  destaca uno, el mausoleo  Ascarrunz, que los trabajadores del Cementerio aseguran es el más lujoso, porque,  de punta a punta,  fue construido con un fino mármol importado.
Es allí donde muchos dicen haber visto a un cura que, envuelto en una  sotana negra,  ronda por el lugar, buscando quién sabe qué.
"No hay que mirarlo de frente porque enseguida uno comienza a sangrar de la nariz. Dicen que quienes lo miran pueden hasta desmayarse. Algunos se han vuelto locos”, cuentan.
La monja que  se pierde en la capilla
La religiosa aparece en el atrio del pequeño templo construido a la entrada principal  del Cementerio, donde se realiza la misa de cuerpo presente para los difuntos que pasarán a ocupar su lugar en el panteón.
Muchos han visto desde la calle a la "madrecita” cuando el campo santo está cerrado. Dicen que la mujer sale de los mausoleos a paso apurado y desaparece en la puerta de la capilla.
"Parece que tiene prisa de llegar a algún lado, pero desaparece en la puerta de la iglesia. Dicen que cuando se la ve, sólo se tiene que pedir a Dios”, cuenta una de las vendedoras apostadas en las afueras del Cementerio.
"Nosotras nos pedimos a los muertos que nos cuiden y nos hagan ir bien en la venta”, añade la mujer.

viernes, 5 de julio de 2019

La curva del diablo

La curva del diablo 

La curva del diablo se encuentra en la autopista de la ciudad de la paz,  la gente dice que las personas hacen rituales y sacrificios es un lugar de devoción, pero lo usan para dinero, amor y maldición. 
 La Alcaldía se dicen que el trabajo de la autopista es competencia de la ABC y que no se pueden meter. La  ABC dice que es  la Alcaldía la que  ha devuelto  al "Tío”  del bosque. No escuchan al Viceministerio de Interculturalidad y ahora no sabemos dónde acudir o dónde nos lo vamos a llevar”, lamenta Ramírez.

La tarde de ayer,   todos los involucrados se reunieron y lograron firmar un acta. En ésta se comprometen  a realizar una inspección conjunta del  lugar para dar una solución al tema. 


En  la Curva del Diablo,  los tractores ya han comenzado el movimiento  de la Wak’a Katari y obreros talan  los árboles del bosquecillo que la rodean. Las huellas de la maquinaria se ven en toda la loma; pero han dejado intacto la piedra del  "Tío”. Allí vuelven los creyentes y piden  por salud, dinero, amor e incluso por  litigios de vivienda y desalojo. 

El Karina kari

El kari kari "los roba grasa humana"

El KariKari también llamado kharisiri o lik"ichuri en aymara, ñakaj, ñak"aju o pishtaku en quechua (en español significa "el que corta"). KariKari se lo conoce como el acto de extraer un pedazo de grasa de las personas, y enfermar a sus víctimas mortalmente, por ello tiene que ver con arrebatar el alma o ajayu.
KariKari se lo conoce como el acto de extraer un pedazo de grasa de las personas
"En el campo, se cree que la gente tiene hasta 10 almas, otros dicen que las mujeres tienen siete y los varones tres. Hasta que se llega a la última y entonces hay muerte" afirma Don Ascencio Mamani, curandero con una experiencia de 30 años.

El identikit de este personaje es difícil pues las versiones sobre su aspecto son variadas y contradictorias. En lo que la gente coincide es en su figura humana solitaria, en su rostro escondido y en que anda por ahí robando grasa del cuerpo humano. Para atacar, antes usaba un cuchillo y era tan hábil que dejaba una fina cicatriz a la altura del abdomen. La víctima caía enferma y, de no encontrarse el origen de su debilidad, llegaba a morir. Hoy se sigue temiendo al Kari Kari. Se afirma que trabaja en los minibuses, aprovechando a los trasnochados que se quedan dormidos. Con una jeringa extrae la preciada grasa.El tratamiento salvador consiste, se cree en el área rural, en reemplazar la grasa con la de una oveja negra. También hay versiones sobre que el Kari Kari son varias personas: familiares de una víctima que buscan a otra para reemplazar lo robado.

El sueño de quienes ataca el Kari Kari no es normal. Éste lo provoca soplando un polvo que está hecho de huesos de muerto. Sobre el destino de la grasa humana no hay seguridad. Unos dicen que se usa para hacer perfumes, otros sostienen que el atacante es un monje que usa el producto en extraños ritos. Los incrédulos se burlan comentando que es un tratamiento de liposucción gratuito."

te quedaste con ganas de más info te invito a leer El Misterio del Kharisiri o Karikari << Click para ir, también incluye un vídeo.